Comunidad

El voluntariado y las contribuciones de los miembros de una comunidad siempre han ocupado a los judíos de todos los tiempos.  Maimónides subrayaba que aislarse significaba no considerarse concerniente al grupo, a sus problemas y aspiraciones (haporesh min hatsibur).  Ser miembro de la comunidad significaba asumir la responsabilidad y el compromiso hacia los otros miembros.

En B’nei Israel el voluntariado ha sido y continúa siendo la columna vertebral de la organización comunitaria.  La Comunidad depende del trabajo y la dedicación de esos miembros que aportan su tiempo, conocimiento y buena voluntad.  Para hacer más fluida la colaboración al Rabino y llevar a cabo las demandas de esta comunidad, se han organizado varios comités cuyo accionar va encaminado a cumplir con las obligaciones comunitarias.